8/3/2011

Amanecer: Cap. 5 - Recuerdos

“Lo siento tanto, Seth. Debí estar más cerca”.

Edward se seguía disculpando, y yo no creía que fuera justo o apropiado. Después de todo, Edward no había perdido completa e inexplicablemente el control de sus emociones. Edward no había intentado cortarle la cabeza a Jacob – Jacob, quien no había ni siquiera intentado protegerse – y después accidentalmente roto el hombro y clavícula de Seth cuando había saltado para detenernos. Edward no había casi asesinado a su mejor amigo.

No era que ese mejor amigo no tuviera que dar explicaciones, pero, obviamente, nada que Jacob hubiera hecho podía merecer mi comportamiento.

Por lo tanto, no debía ser yo quien se disculpara? Traté una vez más.

“Seth. Lo – “

“No te preocupes por eso, Bella, estoy completamente bien,” dijo Seth al mismo tiempo que Edward dijo, “Bella, cariño, nadie está juzgando tu comportamiento. Lo estás haciendo bien”

No habían dejado que terminara de hablar.

Sólo me hacía sentir peor el hecho de que Edward tenía dificultades para quitarse la sonrisa de la cara. Sabía que Edward no merecía mi reacción, pero Edward parecía encontrar algo satisfactorio en ello. Tal vez estaba deseando tener la excusa de ser un neonato para poder también usar excusa de su fuerza física contra Jacob.

Traté de borrar por completo la furia de mi cuerpo, pero era difícil, sabiendo que Jacob estaba afuera con Renesmee en este momento. Manteniéndola a salvo de mi, la loca neonata.

Carlisle aseguró otra pieza del enyesado en el brazo de Seth, y éste guiñó con dolor.

“Lo siento, lo siento!”, murmuré, sabiendo que nunca podría encontrar la disculpa adecuada.

“No te pongas así, Bella” dijo Seth, palmeando mi rodilla con su mano buena, mientras Edward sobaba mi brazo del otro lado.

Seth parecía no tener aversión a sentarse a mi lado en el sofá donde Carlisle lo curaba. “Estaré listo en media hora”, continuó, aún con su mano en mi rodilla, sin tomar en cuenta el frio y dura textura de ésta. “Cualquiera hubiera hecho lo mismo, al enterarse de lo de Jake y Ness – “. Cortó la palabra y cambió el tema rápidamente. “Quiero decir, al menos no me mordiste o algo peor. Eso apestaría”

Enterré la cara en mis manos y me estremecí al pensar en eso, en esa posibilidad real. Podía haberlo hecho fácilmente. Los licántropos no reaccionan al veneno de vampiros de la misma forma en que lo hacen los humanos, me lo acababan de decir. Era mortal para ellos.

“Soy una persona horrible”
“Por supuesto que no. Yo debí – “ comenzó Edward.

“Detente” suspiré. No quería que tomara la responsabilidad por lo que había pasado como siempre lo hacía.

“Es una suerte que Ness – Renesmee no es venenosa” dijo Seth después de unos segundos de silencio incómodo. “Porque se la pasa dándole mordidas a Jacob”

Mis manos cayeron. “Lo hace?”

“Claro. Cuando él o Rose no tenían la comida en su boca lo suficientemente rápido. Rose piensa que es muy chistoso”

Lo quedé viendo, en shock, y también con algo de culpa, porque tenía que admitir que esto me agradaba en una forma un poco petulante.

Por supuesto, yo ya sabía que Renesmee no era venenosa. Yo fui la primer persona a quien mordió. No lo dije en voz alta porque en ese momento estaba perdiendo la memoria debido a los recientes eventos.

“Bien, Seth”, dijo Carlisle, enderezándose y alejándose de nosotros. “Creo que es todo lo que puedo hacer. Trata de no moverte por, oh, unas cuantas horas, supongo” Carlisle rió. “Desearía que tratar a los humanos fuera instantáneamente gratificante como esto”. Colocó su mano por un momento sobre el cabello oscuro de Seth. “Quédate quieto” le ordenó, y desapareció por las escaleras. Escuché la puerta de su oficina cerrarse, y me pregunté si habían levantado la evidencia del rato anterior.

“Probablemente pueda arreglármelas para quedarme quieto un rato”, Seth admitió después de que Carlisle se fuera, y bostezó. Cuidadosamente, asegurándose de que su hombro no se torciera, Seth colocó su cabeza sobre el respaldo del sofá y cerró los ojos. Segundos después, su boca estaba completamente abierta.

Fruncí el ceño al ver su cara pacífica por un minuto. Igual que Jacob, Seth parecía tener la facilidad de quedarse dormido cuando lo deseara. Sabiendo que no sería capaz de disculparme de nuevo por un largo rato, me levanté; el movimiento no causó ningún cambio en el sofá. Todo lo físico era increíblemente fácil. Pero el resto…

Edward me siguió a las ventanas traseras y tomó mi mano.

Leah estaba dando vueltas a lo largo del río, parando de vez en cuando para ver hacia la casa. Era fácil saber cuando volteaba buscando a su hermano y cuando me buscaba a mí. Alternaba las miradas ansiosas y las miradas asesinas.

Podía escuchar a Jacob y Rosalie en el exterior, en las escaleras del frente, peleando a voz baja sobre a quien le tocaba alimentar a Renesmee. La relación entre ellos estaba peor que nunca; la única cosa en la que estaban de acuerdo es que yo debía mantenerme alejada de la bebé hasta que estuviera cien por ciento recuperada de mis cambios de humor. Edward trató de interceder por mí, pero yo hubiera deseado que no. Yo también quería estar segura. Estaba preocupada, sin embargo, de que mi cien por ciento segura y su cien por ciento seguros podrían ser cosas completamente diferentes.

Además de esa pequeña disputa, la respiración pausada de Seth y el bufido molesto de Leah, estaba muy calmado. Emmett, Alice y Esme estaban de cacería. Jasper se había quedado para vigilarme. Estaba parado sobre el pilar de las escaleras, tratando de no ser molesto para mí.

Tomé ventaja de la calma que había en ese momento para pensar en las cosas que Edward y Seth me habían dicho mientras Carlisle curaba el brazo de Seth. Me perdí de muchas cosas mientras me quemaba, y esta era la primera vez que tenía para ponerme al tanto.

Lo principal era que había sido el final de la disputa con la manada de Seth – razón por la cual los otros se sentían a salvo de ir y venir a su gusto. El trato estaba más fuerte que nunca. O reforzada, dependiendo del punto de vista, supuse.

Reforzada, porque la ley más absoluta en la manada era que ningún lobo podía matar el objeto sobre el que imprimió otro lobo. El dolor provocado por tal cosa podría ser intolerable para toda la manada. El culpable, de forma accidental o no, no podía ser perdonado; los lobos implicados pelearían hasta la muerte – no había otra opción. Había pasado hace mucho tiempo, Seth me lo dijo, pero sólo accidentalmente. Ningún lobo podría destruir intencionalmente a un hermano de tal forma.

Por lo tanto Renesmee era intocable gracias a la forma en que Jacob la veía ahora. Traté de concentrarme en el alivio que esto me daba en lugar de la rabia, pero no era fácil. Mi mente tenía espacio suficiente para esas dos intensas emociones al mismo tiempo.

Y Sam no se podía enojar por mi transformación tampoco, porque Jacob – hablando como el Alpha por derecho – lo había permitido. Luché para tratar de entender, una y otra vez, lo mucho que le debía a Jacob cuando únicamente quería enojarme con él.

Deliberadamente ordené mis pensamientos para controlar mis emociones. Consideré otro increíble fenómeno; a pesar de que el silencio entre ambas manadas continuaba, Jacob y Sam habían descubierto que los Alpha podían hablarse entre ellos, cuando estaban en su forma de lobo. No era igual que antes; no podían escuchar cada pensamiento como cuando estaban juntos. Era más bien como hablar en voz alta, me dijo Seth. Sam únicamente podía escuchar los pensamientos que Jacob quería compartir y viceversa. Se dieron cuenta que podían comunicarse a distancia también, ahora que ya habían arreglado las diferencias.

No se habían dado cuenta de esto hasta que Jacob había ido solo – con las respectivas objeciones de Seth y Leah – para explicarle a Sam la situación con Renesmee; fue la única ocasión que la había dejado sola desde que había puesto los ojos en ella.

Una vez que Sam comprendió como había cambiado todo, había venido a la casa con Jacob para hablar con Carlisle. Platicaron en su forma humana (porque Edward se había negado a alejarse de mí durante mi transformación para traducir), y el trato se había renovado. La relación amistosa, a pesar de todo, nunca volvería a ser igual.

Un gran problema había sido superado.

Pero había otro, aunque no físicamente tan peligroso como una manada de molestos lobos, que parecía más importante para mí.

Charlie.

Había hablado con Esme muy temprano, pero nada lo había detenido de seguir llamando, dos veces, unos minutos antes, mientras Carlisle trataba a Seth. Carlisle y Edward habían dejado que el teléfono sonara.

Qué sería lo correcto decirle? Estarían los Cullen en lo correcto? Decirle que había muerto era lo mejor, lo menos cruel? Podría ser capaz de quedar perfectamente quieta en un ataúd mientras Charlie o Renée lloraban sobre mi cuerpo?

No parecía lo correcto para mí. Pero poner en peligro a Charlie o Renée, con la obsesión de los Volturi por el secreto, estaba claramente fuera de posibilidad.

Seguía pensando – dejar que Charlie me vea, cuando estuviera lista para ello, y dejar que pensara lo que fuera. Técnicamente, las reglas de los vampiros permanecerían intactas. No sería mejor para Charlie si supiera que seguía viva – o algo así – y feliz? Aún cuando me veía extraña y diferente, y probablemente lo asustara?

Mis ojos en particular, eran mucho más aterradores ahora. Cuanto tiempo más pasaría para que pudiera controlarme y el color de mis ojos estuviera listo para Charlie?

“Qué sucede Bella?” preguntó Jasper calmadamente, listo para calmar la tensión que crecía en mí. “Nadie está molesto contigo” – un pequeño gruñido proveniente del otro lado del río lo contradijo, pero él lo ignoró – “nadie está sorprendido, de verdad. Bueno, supongo que estamos sorprendidos. Pero sorprendidos por la forma en que fuiste capaz de controlarte tal rápidamente. Lo hiciste bien. Mejor de lo esperado”

Mientras hablaba, el cuarto se calmó. La respiración de Seth se tranquilizó. Me sentí con más paz, pero no olvidé mis ansiedades.

“Pensaba en Charlie de hecho”

Allá afuera, el paseo se detuvo.

“ah” murmuró Jasper

“Realmente nos vamos a ir, verdad?” pregunté “Por un tiempo al menos. Pretenderemos que estamos en Atlanta o algo”

Pude sentir la mirada de Edward en mi cara, pero yo no quitaba la mía de Jasper. Me contestó en un tono grave.

“Sí. Es la única forma de proteger a tu padre”

Vacilé por un momento. “Lo voy a extrañar tanto. Extrañaré a todos…”

Jacob, pensé, a pesar de mí misma. A pesar de que las discusiones habían terminado – y estaba aliviada que así fuera – él seguía siendo mi amigo. Alguien que conocía a la verdadera Bella y la aceptaba. Aún siendo un monstruo.

Pensé en lo que Jacob había dicho, rogándome antes de que lo atacara. Dijiste que debíamos estar juntos, no? Que éramos una familia. Dijiste que era como tú y yo debíamos ser. Entonces… aquí estamos. Es lo que querías.

Pero no sentía que fuera lo que yo quería. No exactamente. Recordé tiempo atrás, las memorias débiles y borrosas de mi vida humana. Tiempo atrás, a la parte más difícil de recordar – cuando estuve sin Edward, momentos tan oscuros que traté de enterrarlos en mi cabeza. No podía tener las palabras correctas; sólo recordaba que deseaba a Jacob como mi hermano, para que pudiéramos querernos sin confusiones o dolor. Familia. Pero nunca había colocado a una hija dentro de esa ecuación.

Recordé después – en una de las tantas veces que dije adiós a Jacob – que me pregunté en voz alta sobre quien sería la persona para él, quien compondría su vida después de todo lo que le hice. Dije algo acerca de quien fuera ella, no sería suficientemente buena para él.

Me reí, y Edward levantó una ceja en cuestionamiento. Sólo sacudí mi cabeza.

Pero por mucho que extrañara a mi amigo, sabía que había un problema mayor. Alguna vez Sam, Jared o Quil habían estado un día entero sin ver a los objetos de sus fijaciones, Emily, Kim o Claire? Podían hacerlo? Que podría hacerle a Jacob el ser separado de Renesmee? Le provocaría dolor?

Había suficiente coraje en mi sistema para hacerme feliz, no por su dolor, si no por la idea de alejar a Renesmee de él. Cómo iba a lidiar con la idea de que ella le pertenecía a Jacob cuando apenas podía ver que ella me pertenecía a mí?

El sonido de movimiento en el frente de la casa interrumpió mis pensamientos. Los escuché levantarse y atravesar la puerta. Al mismo tiempo, Carlisle bajaba las escaleras con sus manos llenas de cosas extrañas – una cinta métrica, una pesa. Jasper se puso a mi lado. Como si me hubiera perdido de algo, incluso Leah se había sentado afuera y veía fijamente a través de la ventana con una expresión de estar esperando por algo que era familiar pero a la vez no interesante.

“Deben ser seis” dijo Edward

“Qué?” pregunté, con los ojos puestos sobre Rosalie, Jacob y Renesmee. Estaban parados en la puerta, Renesmée en los brazos de Rosalie. Rose se veía intrigada. Jacob parecía aturdido. Renesmée se veía hermosa e impaciente.

“Tiempo de medir a Ness – er, Renesmee” explicó Carlisle

“Oh. Hacen esto todos los días?”

“Cuatro veces al día” corrigió Carlisle mientras movía a los demás hacia el sillón. Creí ver a Renesmee suspirar.

“Cuatro veces? Cada día? Porqué?”

“Ella sigue creciendo muy rápido” Edward me murmuró, su voz calmada y restringida. Apretó mi mano y otro brazo me tomó por la cintura, casi como si necesitara de donde sostenerse.

No podía quitar los ojos de Renesmee para ver su expresión.

Se veía perfecta, absolutamente saludable. Su piel brillaba como un reflejo sobre lo traslúcido; el color en sus mejillas era sonrosado. No podía haber nada de malo con una belleza tan radiante. Seguramente lo más peligroso en su vida ahora era su propia madre. O no?

La diferencia entre la bebé que dí a luz y la que conocí una hora atrás sería obvio para cualquiera. La diferencia entre Renesmee una hora atrás y la de ahora era muy sutil. Los ojos humanos nunca lo hubieran detectado. Pero ahí estaba.

Su cuerpo era ligeramente más largo. Un poco más delgado. Su cara no estaba tan redonda; era más ovalada. Sus rizos estaban más cerca a sus hombros. Se estiró en los brazos de Rosalie mientras Carlisle colocaba la cinta métrica para medirla y luego ponerla alrededor de su cabeza. No tomaba notas; memoria perfecta.

Estaba consiente de que las manos de Jacob estaban cruzadas sobre su pecho, así como los brazos de Edward estaban en mí. Sus espesas cejas prácticamente juntas en una línea formada entre sus profundos ojos.

Renesmee había pasado de una pequeña célula a un niño de tamaño normal en tan sólo semanas. Ahora iba directo a comenzar a caminar justo días después de haber nacido. A este ritmo de crecimiento…

Mi mente de vampiro no tenía problemas con las matemáticas.

“Qué hacemos?” Susurré, horrorizada

Los brazos de Edward me apretaron. Entendió exactamente lo que le preguntaba. “No lo sé”

“Está deteniéndose” Murmuró Jacob entre los dientes.

“Necesitaremos muchos más días de medidas para notar una tendencia, Jacob. No puedo hacer promesas”

“Ayer creció 2 pulgadas. Hoy fue menos de eso”

“Por un treinta y doceavo de pulgada, si mis medidas son perfectas” dijo Carlisle calmadamente.

“Tiene que se perfecto, Doc” dijo Jacob, marcando las palabras como una amenaza. Rosalie se molestó.

“Estoy haciendo lo mejor que puedo Jacob” le aseguró Carlisle

Jacob suspiró. “Supongo que es todo lo que puedo pedir”

Me sentí irritada de nuevo, porque Jacob estaba robando mis líneas – y diciéndolas de otra forma.

Renesmee parecía irritada también. Comenzó a revolverse entre los brazos de Rosalie tratando de alcanzar su cara. Rosalie se acercó para dejar que Renesmee pudiera tocarla. Después de un segundo, Rosalie suspiró.

“Qué quiere?” demandó Jacob, robando mi línea de nuevo.

“A Bella por supuesto” le dijo Rosalie, y sus palabras hicieron que me sintiera mejor. Entonces me miró “Cómo te sientes?”

“Preocupada” admití, y Edward apretó mi mano.

“Bueno, así estamos todos. Pero no es lo que quise decir”

“Estoy controlada” le prometí. La sed estaba al final de mi lista de necesidades. Además, Renesmee olía bien en una forma muy no-apetecible para comer.

Jacob mordió su labio, pero no intentó detener a Rosalie mientras me daba Renesmee. Jasper y Edward se pusieron alertas pero lo permitieron. Pude sentir la tensión de Rose, y me pregunté que sentiría Jasper ahora. O acaso se enfocaba tanto en mí que no podría sentir a los demás?

Renesmee me buscó así como la busqué yo, con una sonrisa cegadora en su cara. Se colocó perfectamente entre mis brazos, como si estos tuvieran la forma perfecta para ella. Inmediatamente, puso su pequeña mano sobre mi mejilla.

Aunque estaba preparada, aún me hacía alterarme un poco ver sus recuerdos como visiones en la cabeza. Tan brillantes y llenas de color, pero también completamente transparentes.

Estaba recordando mi ataque contra Jacob, recordando cuando Seth se colocó entre nosotros. Había visto y escuchado todo perfectamente. No parecía que fuera yo, esa predadora agraciada atacando a su presa como una flecha saliendo del arco. Tenía que ser alguien más. Eso me hizo sentir ligeramente mejor, viendo que Jacob parado ahí, sin defenderse, con sus manos frente a él. Sus manos sin temblar.

Edward se rió, viendo los pensamientos de Renesmee conmigo. Y entonces los dos cerramos los ojos al escuchar los huesos de Seth quebrarse.

Renesmee se rió con gracia, y en todo su recuerdo sus ojos no se quitaron de Jacob para seguirlo. Sentí algo diferente en ese recuerdo – no exactamente protector, si no posesivo – mientras ella veía a Jacob. Sentí claramente cuando se alegró de ver a Seth colocarse frente a mí. No quería que Jacob saliera lastimado. Jacob era de ella.

“Oh, maravilloso” protesté, “Perfecto”

“Es porque el sabe mejor que el resto de nosotros” Me aseguró Edward, su voz entrecortada con su propia irritación.

“Te dije que también me quería” dijo Jacob del otro lado del salón, con los ojos sobre Renesmee. Su broma parecía un poco desolada; la tensión en su cara no había desaparecido.

Renesmee golpeaba impacientemente, demandando mi atención. Otro recuerdo: Rosalie pasando un cepillo delicadamente sobre cada uno de sus rizos. Se sentía bien.

Carlisle con su cinta para medir, sabiendo que tenía que quedarse derecha y sin moverse. No le interesaba.

“Parece que va a darte un paseo por todo lo que te perdiste” Edward comentó en mi oído.

Mi nariz se arrugó cuando saltó al siguiente recuerdo. El olor proveniente de un extraño vaso de metal – suficientemente duro como para no ser penetrado fácilmente – envió un relámpago quemante por mi garganta. Ouch.

Y de pronto Renesmee ya no estaba en mis brazos, los cuales se encontraban aprisionados en mi espalda. No peleé con Jasper, sólo vi a Edward con una cara asustada.

“Qué hice?”

Edward vió a Jasper tras mío, y después a mí.

“Pero ella recordaba tener sed” susurró Edward, con su entrecejo marcado en una línea profunda. “Recordaba el sabor de la sangre humana”

Los brazos de Jasper apretaron aún más fuerte los míos contra mi espalda. Parte de mi notaba que esto no era incómodo, o doloroso, como habría sido si fuera humana. Simplemente era molesto. Estaba segura que podría contra él, pero no quería pelear.

“Sí” concedí “ y?”

Edward me observó por un segundo más, y entonces su cara se relajó. Comenzó a reir. “Y no pasa nada al parecer. Reaccioné mal en esta ocasión, Jazz. Puedes soltarla”

La presión desapareció de mis manos. Busqué a Renesmée tan pronto fui libre. Edward me la regresó sin dudarlo.

“No entiendo” dijo Jasper. “No puedo soportar esto”

Vi con sorpresa como Jasper salía por la puerta trasera. Leah se movió considerablemente para dejar un amplio margen en la orilla del río para que él pasara.

Renesmee tocó mi cuello, repitiendo esta escena inmediatamente, como una repetición instantánea. Podía sentir la confusión en su recuerdo, un eco del mío.

Ya había superado la impresión de su pequeño y extraño don. Parecía una parte natural de ella, casi esperada. Tal vez ahora que yo era supernatural, no debería tener escepticismo.

Pero que pasaba con Jasper?

“Regresará” dijo Edward, fuera a Renesmee o a mí, no estaba segura. “Sólo necesita un momento solo para reajustar su perspectiva de la vida” Había una pequeña sonrisa dibujada en su rostro.

Otra memoria humana – Edward diciéndome que Jasper se sentiría mejor si yo tenía “dificultades ajustándome” a ser vampiro. Esto estaba en contexto con la discusión de a cuanta gente mataría en mi primer año.

“Está molesto conmigo?” pregunté

Los ojos de Edward se entrecerraron. “No, porqué lo estaría?”

“Entonces cual es su problema?”

“Está molesto consigo mismo, no contigo, Bella. Está preocupado… por una profecía que él “inventó””

“Cómo?” preguntó Carlisle antes que pudiera hacerlo yo

“Bueno, él se pregunta si la locura de los neonatos es realmente tan difícil como lo hemos pensado, o si, con enfoque y actitud, cualquiera puede hacerlo tan bien como Bella. Aún ahora – tal vez tiene dificultades porque piensa que eso es lo natural e inevitable. Tal vez si él esperó algo más de sí mismo, podía elevar esas expectativas. Tu lo haces cuestionarse cosas que había asumido correctas desde hace mucho tiempo, Bella”

“Pero es injusto” dijo Carlisle “ Todos somos diferentes, tenemos nuestros propios retos. Tal vez lo que pasa con Bella tiene otra explicación. Tal vez este es su talento, por así decirlo”

Me estremecí en sorpresa. Renesmee sintió el cambió, y me tocó. Recordó el último segundo y se preguntó por qué?

“Eso es una teoría interesante, y muy posible” dijo Edward

Por un breve momento, me decepcioné. Qué? No visiones, o habilidades ofensivas extraordinarias como disparar rayos de luz por los ojos o algo así? Nada que pudiera ayudar o increíble?

Y entonces me dí cuenta a lo que se refería, si mi “superpoder” no era más que un auto control excepcional.

Al menos tenía un don. Podía haber sido peor.

Pero más allá de eso, si Edward estaba en lo correcto entonces podía brincarme esta etapa a la cual temí demasiado.

Y si no tuviera que ser una neonata? No como esas locas máquinas de matar, de todas formas. Qué pasaría si pudiera encajar perfectamente con los Cullen desde mi primer día? Y si no tuviera que esconderme en un lugar remoto por un año mientras “crecía”? Que tal si, como Carlisle, nunca mataba a una sola persona? Y si pudiera ser un vampiro bueno desde el principio?

Podría ver a Charlie.

Suspiré tan pronto la realidad desbancó la esperanza. No podría ver a Charlie inmediatamente. Los ojos, la voz, la cara perfecta. Qué podía decirle; como empezaría si quiera? Me alegré de inmediato por haber encontrado la manera de posponer esto por un rato más; por mucho que deseaba mantener a Charlie a mi lado, estaba asustada del primer encuentro. Ver sus ojos saltar ante mi nueva cara, mi nueva piel. Saber que lo estaba asustando. Preguntándome que oscura explicación se formaba en su cabeza.

Era tan cobarde como para esperar un año entero mientras mis ojos se arreglaban. Y aquí estoy, cuando pensaba que nunca tendría miedo cuando fuera indestructible.

“Has visto un equivalente al auto control como un talento?” Edward preguntó a Carlisle “Realmente crees que ese es su talento, o sólo producto de su preparación?”

Carlisle vaciló. “Es ligeramente similar a lo que Siobhan siempre ha sido capaz de hacer, aunque él no lo llamaría talento”

“Siobhan, tu amigo irlandés?” Preguntó Rosalie. “No sabía que pudiera hacer algo especial. Pensé que Maggie era la única talentosa de ellos”

“Si, Siobhan piensa lo mismo. Pero ella tiene esta extraña manera de lograr sus objetivos, y casi … convertirlos en realidad. Ella cree que es buena planeadora, pero siempre me he preguntado si es algo más. Cuando incluyó a Maggie, entre otras cosas. Liam era muy territorial, pero Siobhan quería que funcionara, y así fue”

Edward, Carlisle y Rosalie se colocaron en sillas, mientras continuaban con la discusión. Jacob e sentó cerca de Seth en forma protectora, un poco aburrido. Por la forma en que sus ojos se cerraron, estaba segura que había quedado inconsciente por un momento.

Escuché, pero mi atención estaba dividida. Renesmée estaba muy quietecita diciéndome de su día. Nos acercamos a la ventana de crista, mis brazos estrechándola automáticamente meintras nos veíamos a los ojos.

Me dí cuenta que los otros no tenían razón para sentarse. Yo estaba perfectamente cómoda parada. Era tan agradable como estar acostada en una cama reconfortante. Sabía que podía quedarme parada por una semana sin moverme y que parecería tan relajada al final de esos siete días como si fuera el primero.

Ellos debían estar sentados por costumbre. Los humanos se darían cuenta si alguien se quedaba parado por horas sin siquiera balancear su peso en sus piernas. Aún ahora, observé a Rosalie pasar sus dedos a través de su cabello y a Carlisle cruzar las piernas. Pequeños movimientos que variaban la quietud , para no parecer tan vampiros. Debía poner atención a lo que hacían para comenzar a practicar.

Cambié el peso de mi cuerpo a la pierna izquierda. Se sentía extraño y tonto.

Tal vez ellos únicamente trataban de darme tiempo a solas con mi bebé – lo suficientemente sola para no ponerla en peligro.

Renesmee me contó sobre cada minuto de ese día, y tuve el presentimiento, por el tono de sus pequeñas historias, que quería que la conociera tanto como yo quería lo mismo. Le preocupaba que me perdiera de algo – como los pájaros que se habían acercado cuando Jacob la abrazaba, ambos quedándose quietos al lado de los árboles; los pájaros no se acercaron a Rosalie. O la extravagante y polvorosa cosa blanca – leche en polvo – que Carlisle había puesto en su vaso, le olía a tierra. O la canción que Edward había compuesto para ella y que era tan perfecta; Renesmee la tocó dos veces para mí. Me sorprendió verme en el fondo de esa escena, perfectamente estática pero bastante herida aún. Me estremecí, recordando esos momentos desde mi perspectiva. Ese fuego espantoso…

Después de casi una hora – los otros seguían en su discusión, Seth y Jacob roncaban en armonía sobre el sofá – los recuerdos de Renesmee comenzaron a disminuir. Se tornaron un tanto borrosas en las orillas y perdieron foco antes de terminar. Estaba a punto de gritarle a Edward con pánico – que le había pasado? – cuando sus ojos se cerraron. Bostezó, con sus pequeños labios rosados formando una perfecta O, y sus ojos nunca se abrieron.

Su mano cayó lejos de mi cara mientras entraba en un sueño profundo – sus parpados eran de un lavanda pálido, como las nubes antes del amanecer. Cuidándome para no despertarla, levanté su mano de nuevo y la sostuve con curiosidad. Primero no pude ver nada, y entonces, después de unos minutos, una lluvia de colores, como un puñado de mariposas, pasaban en sus sueños.

Atónita, pude ver sus sueños. No tenían sentido. Sólo colores y formas y caras. Me complací al ver que mi cara aparecía muchas veces – mis dos caras, la espantosa cara humana y la gloriosa inmortal – colocadas en diferente orden en sus pensamientos inconscientes. Mas que Edward o Rosalie. Pero estaba empatada con Jacob; traté que eso no me doliera.

Por primera vez, entendí como había sido Edward capaz de verme dormir noche tras noche aburrida, tan sólo por escucharme hablar entre sueños. Podría ver para siempre a Renesmee dormir.

El cambio en el tono de Edward llamó mi atención cuando dijo “Finalmente” y volteó a ver hacia la ventada. Era una noche oscura y púrpura, pero podía ver tan lejos como si fuera de día. Nada se podía ocultar en la oscuridad; sólo había cambiado de color.

Leah seguía viendo hacia la casa, pero se levantó y alejó tan pronto Alice apareció del otro lado del río. Alice se mecía de un lado a otro como una trapecista, tocando sus pies con las manos, antes de dejar caer su cuerpo en un agraciado espiral. Esme hizo un salto más tradicional, mientras Emmett pasó por el río, mojando por todos lados e incluso hasta la ventana. Para mi sorpresa, Jasper venía tras ellos, con un salto tradicional pero eficiente aunque menos impresionante y más sutil que los otros.

La gran sonrisa en la cara de Alice tenía un brillo familiar, pero un poco extraño. De pronto todos me veían sonriendo – Esme dulcemente, Emmett emocionado, Rosalie con superioridad, Carlisle indulgente y Edward expectante.

Alice entro al salón antes que cualquiera, con los brazos extendidos frente a ella con una aura impaciente a su alrededor. En su palma había un conjunto de llaves, con un moño muy grande atado a ellas.

Me extendió las llaves y automáticamente puse a Renesmee sobre un brazo, para agarrarla mejor y poder tomar lo que Alice me daba. Alice las dejó caer en mi palma.

“Feliz cumpleaños!” me dijo.

Hice una cara. “Nadie empieza a celebrar cumpleaños el día que nace” le recordé. “Tu primer cumpleaños es un año después, Alice”

Su sonrisa se tornó aún más divertida. “No estamos celebrando tu cumpleaños como vampiro. Aún así. Es septiembre trece, Bella. Feliz cumpleaños diecinueve!!”

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