25 may. 2012

Reviews de Cosmopolis




Es adecuado que Pattinson, today’s It boy, interpreta a Packer, considerando quién es el Packer de Cronenberg. As a former start-up wunderkind, the 28 year-old Packer is comically death-obsessed. “Morimos todos los días,” exclama ridículamente a uno de su séquito de asesores. Packer consigue todos los días chequeos de sus médicos en parte porque disfruta la ruitina de ello, pero también porque está buscando algo que confirme sus sospechas. Está convencido de que ha encontrado algo cuando le dicen que su próstata es asimétrica. Es muy divertido ver a Pattinson, siendo el joven, demasiado tabula rasa que es, interpreta a Packer, un hombre de negocios que solía ser una mierda hot pero ahora es incapaz de dormir porque teme que ya no es relevante.
(...)

Al mismo tiempo, Cronenberg no hace caer simultáneamente la narrativa de DeLillo extensa y precisamente densa tanto que él forja sus propias florituras en ella. Un par de escenas, incluyendo el interés de Packer en pujar por una capilla llena de arte, y su visita a un club nocturno lleno de juerguistas drogados, son solo necesarias para establecer un tiempo uniforme para la narrativa de Cronenberg. Pero en este sentido, estas escenas son tan esenciales como aquellas donde Kinski y Torval le dieron a Packer un aviso. Todo es importante en "Cosmopolis" de Cronenberg, pero no necesariamente todo es el mismo libro de DeLillo. Y esto hace de la película, como una serie de discusiones sobre la inter-relación con las contradicciones dinero - mente, increíblemente ricas y complejas. No podemos esperar a volver verla. [A]


La naturaleza estilizada del lenguaje limitará esta atractiva película, y su auto-consciente locura también podría probar a algunos (¿Por que la visita de Eric al barbero profesional finaliza con un gran corte escalonado en su pelo?). Y después de Water For Elephants aún está por verse si las adolescentes de Pattinson están realmente dispuestas a seguirle a dónde sea. Pero Cosmopolis demuestra que tiene las habilidades, e interpreta su personaje de culto y bello dentro del mal estado, el exigente Packer, un hombre tan dominante e implacable que sólo él tiene el poder de arruinarse. Delgado y con el pelo de punta – con su camisa blanca y limpia se asemeja a un peinado Sid Vicious – Pattinson clava una parte difícil casi a la perfección, recordando estas palabras de aviso de West Side Story: ¿Quieres vivir en este mundo loco? Mantén la calma. 


Al igual que The Social Network, que combina una representación creíble de una persona cuya edad e intelecto están desfasados peligrosamente, mientras que el envío de su "héroe" a una odisea de pesadilla anti-capitalista que lo descarga de todo cinismo seco y condena despreocupada de Godard’s Week End.

Muy claramente limitado por el propio Cronenberg de la novela de 2003 del escritor post-modernista americano, Don Delillo, el guión lleva a cabo gran parte del dialogo del original, mientras que expurga los flashbacks, los sueños y los monólogos internos. Robert Pattinson es magnético como Eric Packer, un pulido, hastiado, director general de Capital Packer de 26 años de edad que decide tomar una flota de limusinas a través de Nueva York en busca de un corte de pelo. Esta es su mejor actuación hasta la fecha por un margen considerable. Sí, incluso mejor que en Remember Me.

MSN (4/5)

El dialogo es de tiro rápido, tanto es así que deja agujeros de bala. Y como Eric va a cruzar la ciudad en su ridículo coche -- con el mundo viniendo a el en forma de reuniones de negocios, relaciones sexuales, e incluso citas de médico en la parte posterior de la limusina - nos damos cuenta de que Eric es el epítome del capitalismo moderno. Los titanes que hacen que nuestro mundo sea pequeño, gente rota. Y, curiosamente, si tú estas haciendo un casting para un tiburón de ojos muertos envuelto en un privilegio inmerecido, Pattinson resulta ser una muy buena elección.


En la adaptación de Cosmopolis de David Cronenberg, una novela del autor post moderno Don DeLillo, el cinieasta canadiense aborda una densa crítica del capitalismo, la codicia y la clase. Con un elenco construido sobre rápidos cameos, la película se basa en una actuación sólida, llena de hastío de Robert Pattinson, desprendiéndose de su piel de Twilight por algo más substancioso y que recuerda a Christian Bale en American Pyscho.


Dicho esto, hay un aire constante de carga, el fin de los días amenaza corriendo a través de la película, la cual Cronenberg maneja con un sentido inquebrantable de precisión y confianza. Está bien servido, también, por un Pattinson mirando de reojo, desintegrado, dando un retrato autoritario, comprensivo de un hombre siendo consumido por su propia vanidad y poder


La rentable estrella de Twilight Robert Pattinson está muy bien en la primera parte: si su Eric Packer es un poco frío, con un toque robotico, entonces lo es también el enfoque que Cronenberg alcanza sin disculparse en un acercamiento estilizado a la historia; este nunca va a ser un papel que requiera grandes emociones. Pero es difícil ver el joven atractivo de Pattinson sesgando el público de esta producción de arte y ensayo hacia el mercado adolescente – es demasiado lento y locuaz.


Darle a David Cronenberg crédito por una cosa: Su elección en el reparto por Robert Pattinson fue una acertada y brillante decisión. Mientras que Cosmopolis para permitir cualquier proclamación sobre el alcancé de Pattinson, su cara opaca, bonita, a veces como un robot se complementa a los temas y estilos de Cronenberg perfectamente. En términos de lo que parece ser el objetivo aquí del director, su fría actuación es cercana a la perfección.

Lovefilm (mismo crítico que Digital Spy)

Seguro que para dividir a los críticos aquí en Cannes, se ve a Robert Pattinson asumir el papel más audaz de su carrera como un multimillonario aburrido montado en su limusina atravesando Manhattan para conseguir un corte de pelo.Confinado la mayor parte en el interior de la limusina insonorizadas, Cosmópolis se siente más como el negro de la caja de teatro que el cine como una serie de personajes ofrecen monólogos densos y difíciles que parecen significar todo y nada.

Fue una elección inteligente escoger a Pattinson, cuya rentabilidad parece canalizarse por el sarcasmo nihilista cuando se tira a Juliette Binoche, escucha a Samantha Morton hablando de tiempo y dinero y toma una tarta en su cara de Mathieu Amalric. Pero la sátira de Cronenberg de un mundo capitalista moderno autodestruído no se sale de la Second Gear.

Hitfix (B-)

Este es el material más enriquecido, más ingenioso, más estimulante que Cronenberg ha tenido para trabajar en una década - no por nada, es este su primer auto-guión desde "eXistenZ" - pero se necesitará la posterior visualización y consideración de este escritor para decidir si la película terminó, rápidamente establecido el paso y locuaz sin pedir disculpas, se hace realidad la oportunidad. En su forma actual, el permanente mensaje postulado de "Cosmópolis" demuestra un poco de desgaste, aunque tal vez más a los hastiados clientes en su décimo día de la visión del festival. La agudeza de Cronenberg de meter el mayor número de palabras de DeLillo a un guión que equivale a poco más de una secuencia de ornamentales de dos personas conversando amenaza la inercia, pero la película evita en gran medida la torpeza.


Un partido extrañamente preciso del director de cine y material, "Cosmópolis" explora la falta de alma del 1% con el equivalente cinematográfico de guantes de látex. La aplicación de su inteligencia fría a la profética de la novela de 2003 de Don DeLillo, que David Cronenberg convierte el paseo en limusina de todo el día de un joven titán de Wall Street de frialdad corrosiva para una era de dependencia tecnológica en una alegoría, con la insuficiencia financiera y la paranoia generalizada, aunque la forma de diálogo-pesado en el que participan estos conceptos se mantiene distanciado y algo impenetrable por el diseño. Una excelente interpretación de Robert Pattinson resultando un activo indispensable.

(...)

Las acusaciones de que este estudio en el vacío y la alienación se siente vacío y alienante son a la vez precisas y un poco fuera de lugar, y tal vez la más clara confirmación de que Cronenberg ha hecho justicia a su tema. Al presentar este punto de vista de cerca del santuario de Eric, la película invita al desprecio del espectador y la fascinación al mismo tiempo, para lo cual, el cineasta tiene un colaborador ideal en Pattinson, cuyo inexpertas características carismáticas adquieren una cualidad seductora aquí. Es el actor más fuerte de la actuación en pantalla y, ciertamente, la más importante.


Via RPLife | Traducción LaSagaRobsten

0 comentarios:

Publicar un comentario